The Handmaid’s Tale se lleva los Emmy en una noche de fuertes críticas hacia Trump

La entrega número 69 de los premios Emmy se realizó este domingo en el Microsoft Theatre de Los Ángeles, Estados Unidos y estuvo marcada en un tono político y de abierta rebeldía contra las voces represivas que parecen haber resurgido en Estados Unidos desde la elección de su actual presidente, Donald Trump.

A través de indirectas y señalamientos, el mundo de la televisión no dudo en hacerle saber a Trump el rechazo a su política, algo que se evidenció incluso en el reparto de las estatuillas.

Este rechazo al liderazo de Trump se pudo percibir en las victorias de John Oliver, uno de los presentadores más críticos contra la políticas del mandatario, que se llevó el Emmy al mejor programa de variedades por Last Week Tonight de HBO y también al mejor equipo de guionistas.

Asimismo, uno de los grandes vencedores de la noche, Saturday Night Live (SNL, por su sigla en inglés) fue reconocido por su representación del mandatario estadounidense, personificado en el show por el actor Alec Baldwin.

“Debería decir, por fin, señor Presidente, aquí está su Emmy”, sostuvo Baldwin, tras subir al escenario para aceptar el Emmy a mejor actor de reparto en una serie de comedia, por su representación de Trump.

Por su parte, Kate McKinnon ganó otro Emmy para SNL por su representación de Hillary Clinton. Igualmente, el propio show obtuvo la categoría de mejor programa de variedades.

Ganadores de la noche

Al igual que SNL, Big Little Lies fue una de las grandes ganadoras de la noche. La miniserie, producida por HBO, arrasó en varias de sus 16 nominaciones, como el galardón de mejor actriz para Nicole Kidman, mejor actriz de reparto para Laura Dern, mejor actor de reparto para Alexander Skarsgard, dirección para Jean-Marc Vallée y, como indicaban todas las señales, el premio para mejor miniserie.

Pese a los triunfos de SNL y Big Little Lies, lo cierto es que los premios estuvieron repartidos. Una de las series favoritas, Game of Thrones no estuvo nominada (ya que su séptima temporada se estrenó demasiado tarde), lo que abrió la puerta para nuevas opciones. En este sentido, series que generaron expectativas altas, como Westworld, de HBO, y Stranger Things, de Netflix, se fueron en blanco.

Lena Waithe, de Master of None, protagonizó uno de los discursos más celebrados de la noche, en el que destacó la importancia de contar con representación de minorías en los premios, sean raciales o sexuales.

En este sentido, Sterling Brown, de This is Us, vivió un momento desagradable cuando, mientras aceptaba su Emmy como mejor actor en un drama, apenas el cuarto actor negro en recibirlo, la producción hizo sonar la música para concluir su discurso, dándole mucho menos tiempo que a otros actores y actrices.

Los momentos cumbre de la noche estuvieron reservados para The Handmaid’s Tale, serie producida por Hulu, que se dejó el premio a mejor actriz en una serie dramática para Elisabeth Moss, mejor dirección en una serie dramática, y el premio más esperado de la noche: el de mejor serie dramática.

Fuente: Cubadebate | teleSUR

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